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Repsol y seis gigantes hacen el primer consorcio de blockchain Oil & Gas en USA

Nuria Avalos Repsol

Nuria Ávalos es directora de Blockchain y de Experimentación Digital de Repsol. Economista, está volcada con la tecnología blockchain. La apasiona trabajar de forma colaborativa con otras empresas. Enérgica y entusiasta, la gusta marcarse retos en el trabajo, como buena deportista (fue campeona de España de natación).

Pregunta: ¿Qué hace uno de los gigantes españoles de la energía como Repsol con la tecnología blockchain?

Respuesta: Tenemos 33 casos de uso identificados, y siete pruebas de concepto en marcha. Estamos pasando tres de estas últimas a producción. Repsol engloba la tecnología blockchain en su programa de digitalización, con 130 iniciativas (inversión de 150 millones de euros en 2019) para mejorar aspectos como la eficiencia, la seguridad, la puesta en valor de los datos o la optimización de recursos. Trabajamos en la transición energética para la descarbonización del planeta, ser más sostenibles en la extracción y transformación del crudo. Las refinerías serán más eficientes porque el crudo no desaparecerá a pesar de la fuerte tendencia al vehículo eléctrico. Se acaba de realizar la primera carga ultrarrápida de la península ibérica, se cargó un coche en menos de diez minutos. Compramos Viesgo para ofrecer electricidad, y hemos lanzado el carsharing Wible, junto con Kia.

La tecnología blockchain es aliada fundamental en nuestra transformación, pero nadie sabe dónde estallará. De entrada, las corporaciones podemos mejorar la eficiencia de los procesos con ella, y aportar valor al negocio. Buscamos casos de uso innovadores y con retorno. Utilizar blockchain para trazabilidad y certificación aporta un valor relativamente sencillo. Hay que hacer muchas pruebas para averiguar su mejor utilidad, el 80% fallan, es una constante en la innovación. Nos apoyamos en los desarrolladores Everis, Grupo Olivo (Go Madrid) y Grant Thornton, sobre todo. También en IBM.

P: ¿Cuáles serán los primeros proyectos blockchain en pasar a producción?

R: Estamos ultimando el de financiación intragrupo con Everis. Nos estamos preparando para hacer la prueba de pagos con el dinero electrónico en euros tokenizados. Lo demás está listo, estamos metiendo en producción los Smart Contract. Con esta blockchain podemos acortar de días a horas determinados pagos entre las empresas de Grupo Repsol. El ahorro es enorme.

En logística marítima, hemos realizado una prueba de concepto con Grupo Olivo sobre el proceso de nominaciones de los barcos de lubricantes en el puerto de Cartagena, para que sepan a qué refinería deben dirigirse, de forma automática. Suplirá a la operación manual, con correos electrónicos. Queremos trasladar la operativa a las operaciones del resto del grupo.

P: ¿Afronta algún proyecto con otras empresas?

R: Si claro, la colaboración está en el ADN de la tecnología blockchain. Hace un mes lanzamos el proyecto de realizar una blockchain para identificar a los proveedores de instalaciones con una ID (identidad digital). Lo desarrollará Grant Thornton con el estándar de ID de Alastria. Haremos los proyectos que haga falta para desarrollar la ID de Alastria.

Estamos sumando empresas al proyecto, y ya tenemos seis confirmadas, que son socios de Alastria. Entre ellas hay un gigante de la construcción, un gran banco y tres de energía. Todos pedimos los mismos papeles de certificaciones y altas a nuestros proveedores de instalaciones. Daremos soluciones comunes a problemas comunes, y facilitaremos el trabajo de los departamentos de compras. Si una empresa acepta a un proveedor, el resto sabrá que tiene su documentación en regla para que acceda a sus instalaciones, y no necesitará pedirla. Cuanta más gente se sume a este caso de uso, será mejor para todos. Esta tecnología no va de protagonistas, es distribuida para hacer cosas en común, y beneficiar a todos.

P: ¿A dónde se llegará con esta tecnología?

R: La potencia de esta tecnología es que cuando has realizado un caso de trazabilidad, por ejemplo, se puede extrapolar a otros casos de la empresa. Repsol, a través del Fondo de Emprendedores de la Fundación Repsol y en colaboración con la start-up Finboot, ha probado con éxito blockchain para mejorar las certificaciones de calidad y seguridad de sus productos de refino y petroquímica. El Centro de Investigación Repsol Tehcnology Lab (Tech Lab) recibe unas 60.000 muestras al año, es un proceso muy intensivo en recursos (casi todo en papel). Con blockchain podríamos ahorrar los 400.000 euros del coste del retrabajo (llamadas, correos electrónicos, reenvios de muestras, etc).

La aplicación desarrollada es BlockLabs, utiliza equivalentes digitales de las muestras a homologar, se evitan ineficiencias y los costes asociados al retrabajo, asociados a los procedimientos con muestras físicas. La digitalización permite una identificación de la muestra inequívoca en todo su ciclo de vida. Por otra parte, esta solución se podrá aplicar a operaciones que manejan grandes volúmenes de información, como la compra venta de barcos de combustibles.

P: ¿Tienen proyectos en el exterior?

R: Estamos en el OOC Oil & Gas Blockchain Consortium, de Houston. El primer consorcio de esta tecnología y en este ámbito. El objetivo es hacer proyectos reales y escalables que demuestren la capacidad de blockchain para ofrecer soluciones comunes a problemas comunes. Somos siete empresas de energía, estamos con Chevron, ConocoPhillips, Equinor, ExxonMobil, Hess Corporation y Pioneer Natural Resources Company. Todas las grandes compañías de Estados Unidos, y lo que más me gusta es haber entrado por nuestro conocimiento de blockchain, y nuestra experiencia adquirida en Alastria.

Vamos a liderar el proyecto de la exploración Sísmica, los derechos de exploración requieren de complicados procesos para asegurar la trazabilidad de su propiedad y su uso limitado en el tiempo, con la intervención de diferentes proveedores y equipos internacionales de trabajo. Queremos resolver algunos de sus problemas, como compartir los derechos de sísmica con otras entidades, mover cantidades ingentes de información, o generar un sistema de grabación de los datos fiables y confidencial. 

P: ¿Cuál es el mayor problema para el desarrollo de esta tecnología?

R: La colaboración es esencial en blockchain. Hacer consorcios y soluciones comunes para homogeneizar los procesos es su parte más complicada. Hasta ahora, hemos digitalizado las empresas pensando en cada una, no se ha pensado en hacer un sistema que beneficie a todas. Los retos de la tecnología estaban en sí mismos.

La tecnología de bloques es un cambio en la forma de pensar. ¿Cómo podemos dar una solución entre todos, para que todos cambiemos? El problema de blockchain es el cambio de mentalidad y de cultura. Pensar en la economía colaborativa, en los procesos compartidos. El core y las acciones comerciales del negocio deben quedar en cada empresa, el resto debemos hacerlo entre todos. Estamos construyendo esta forma de pensar y de trabajar porque trabajamos en un bien que va más allá de cada uno.

P: ¿Qué hace para implantar este cambio de mentalidad en Repsol?

R: Hay que asociar los proyectos al ROI (retorno de la inversión). La diferencia de esta tecnología con otras es que el ROI de un proyecto blockchain no tiene que ser exclusivo de Repsol, pasamos de competir a cooperar y a pensar en procesos comunes. Vamos hacia la economía colaborativa en Europa, para seguir evolucionando y creciendo. El que las grandes empresas de energía mundiales se hayan unido para hacer un caso de uso en procesos muy críticos es sintomático de esta evolución. Ven ahorros de costes muy grandes en hacer algo en conjunto para superar problemas comunes.

P: ¿Ha tenido que llegar la tecnología de bloques para llegar a este punto?

R: Yo soy mejor profesional gracias a la oportunidad que me ha dado Repsol de trabajar en Alastria, hemos aprendido unos de otros porque hemos salido de nuestras empresas para trabajar con los demás. Crear algo que sirva a todos es un ejercicio enriquecedor. Varios de nosotros hemos ido juntos a integrarnos en la asociación europea INATBA, para tener estándares europeos. Debemos capitalizar nuestro trabajo, y si esta asociación va a trabajar para realizar redes interoperables, cuantos más estemos será mejor.

P: ¿Cómo conoció la tecnología blockchain?

R: A través de mi trabajo de interlocución con los bancos, en el área de innovación financiera. Los bancos nos hablaron de bitcoin, de las criptomonedas. Me gusta la filosofía que hay tras la tecnología blockchain, el trabajo colaborativo para ganar todos. Es lo que me tiene enganchada, más que la tecnología en sí. El mundo va hacia la economía colaborativa, a superar los silos.

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